Ciencia

Naves interplanetarias captan componente de eyección de masa coronal invisible desde la Tierra

Científicos lograron observar por primera vez una parte de una eyección solar que quedó oculta para los instrumentos terrestres, gracias a datos de sondas en el espacio profundo. El hallazgo mejora la comprensión de cómo evolucionan estas tormentas que pueden afectar satélites y redes eléctricas.

Publicado el 21 de agosto de 2026, 11:52 hs

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Un equipo internacional de investigadores consiguió capturar una porción de una eyección de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés) que permanecía oculta a la vista desde la Tierra. La observación fue posible gracias a naves interplanetarias que se encontraban en posiciones estratégicas lejos de nuestro planeta.

Durante una CME, el Sol lanza al espacio miles de millones de toneladas de plasma magnetizado. Estos eventos son de los más energéticos del sistema solar y, cuando se dirigen hacia la Tierra, representan un riesgo real para satélites, redes de energía y sistemas de comunicación.

El problema histórico es que predecir cómo evolucionan estas eyecciones a lo largo del tiempo sigue siendo muy complicado. Eso hace difícil saber con certeza si van a impactar nuestro planeta y con qué intensidad.

Según el artículo publicado en Phys.org el 21 de agosto de 2026, las mediciones de las sondas permitieron detectar un componente específico de la eyección que los observatorios terrestres y cercanos a la Tierra no pudieron registrar. Esta es la primera vez que se logra capturar de manera directa una parte “escondida” de una CME.

Los datos provienen de misiones que operan en el espacio profundo y que, por su ubicación, ofrecieron una perspectiva lateral que complementa las mediciones estándar. Esto abre la puerta a modelos más precisos sobre la expansión y dirección de estas tormentas solares.

Para Argentina y Latinoamérica el avance tiene importancia práctica. Nuestras redes eléctricas ya han sufrido interrupciones por tormentas geomagnéticas en el pasado, y países como Argentina dependen cada vez más de satélites para comunicaciones rurales, agricultura de precisión y servicios financieros. Una mejor capacidad de pronóstico podría ayudar a las empresas de energía y a los operadores de satélites a tomar medidas preventivas con mayor anticipación.

Además, el hallazgo refuerza el valor de las misiones espaciales que operan lejos de la Tierra. En una región donde el acceso a tecnología satelital propia es limitado, contar con datos compartidos de agencias internacionales se vuelve clave para entender mejor los riesgos que vienen del Sol.

Los investigadores destacan que este tipo de observaciones combinadas son esenciales para avanzar en la ciencia del clima espacial. No se trata de un cambio inmediato en los pronósticos operativos, pero sí de un paso concreto hacia modelos que algún día permitan anticipar mejor el comportamiento de las CME.

Desde la perspectiva de un desarrollador de software en Córdoba o una pyme de Rosario que usa servicios en la nube, significa que en el futuro las interrupciones inesperadas de internet o de servicios satelitales podrían reducirse. Para los estudiantes que se forman en física o ingeniería, también abre puertas a investigar clima espacial con datos que antes no estaban disponibles.

El estudio subraya que todavía falta mucho para predecir con exactitud estas eyecciones, pero observaciones como esta ayudan a reducir la incertidumbre. Y en un mundo cada vez más conectado, cualquier mejora en la comprensión del Sol tiene impacto directo en nuestra vida cotidiana aquí en Latinoamérica.

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