Nueva York frena la construcción de data centers de IA por impacto ambiental
La gobernadora Kathy Hochul firmó una orden ejecutiva que impone una moratoria temporal a nuevos centros de datos que consuman más de 50 megavatios, convirtiendo a Nueva York en el primer estado de EE.UU. en tomar esta medida.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó el 14 de julio una orden ejecutiva que establece una moratoria en la aprobación de permisos ambientales para nuevos centros de datos que consuman más de 50 megavatios de potencia.
Con esta medida, Nueva York se convierte en el primer estado de Estados Unidos en poner un freno regulatorio específico a la expansión de la infraestructura que soporta la inteligencia artificial y el cómputo de alto rendimiento.
La orden ejecutiva pausa los permisos por un plazo de hasta 18 meses, según detalla el texto original publicado por la oficina de la gobernadora. Durante ese tiempo, se buscará estudiar el impacto real en la red eléctrica, el consumo de agua y las emisiones de carbono que generan estas instalaciones.
Los centros de datos modernos, especialmente los que entrenan y ejecutan modelos de IA generativa, pueden llegar a consumir cantidades de energía equivalentes a las de una ciudad pequeña. Un solo clúster grande puede demandar decenas de megavatios de forma continua, lo que genera presión sobre las redes eléctricas regionales.
Esta decisión llega en un momento en que varias empresas tecnológicas anuncian planes millonarios para construir instalaciones de este tipo en distintos estados. El anuncio de Microsoft, Google y otros gigantes de construir data centers cerca de núcleos urbanos generó preocupación entre grupos ambientalistas y autoridades locales.
Desde el punto de vista regulatorio, la orden no prohíbe de forma permanente la construcción, sino que obliga a realizar evaluaciones más exhaustivas antes de avanzar. La moratoria busca dar tiempo para que el estado desarrolle estándares de eficiencia energética y uso sostenible de recursos hídricos.
Qué significa esto para Argentina y Latinoamérica
Aunque la medida se aplica solo en Nueva York, abre un debate que ya empieza a sonar en países de la región. En Argentina, donde varias empresas exploran instalar centros de datos aprovechando el clima frío de la Patagonia o el acceso a energías renovables, esta noticia sirve como alerta.
Una pyme cordobesa que usa servicios de IA en la nube o un desarrollador freelance de Buenos Aires que entrena modelos pequeños podrían ver subas en los costos si la presión regulatoria se extiende y encarece la infraestructura global. Al mismo tiempo, obliga a pensar en regulaciones locales que equilibren innovación con sostenibilidad.
Organizaciones como la Cámara Argentina de Internet (CABASE) y el sector de data centers locales ya vienen discutiendo el consumo energético del sector. La experiencia de Nueva York podría servir como referencia para futuras normativas en CABA, provincia de Buenos Aires o Santa Fe, donde se concentran la mayoría de las instalaciones.
Por ahora, la moratoria es temporal y busca información, no frenar el desarrollo tecnológico. Pero marca un punto de inflexión: los gobiernos empiezan a tratar los centros de datos de IA como cualquier otra industria de alto impacto ambiental.
La orden ejecutiva completa está disponible en el sitio oficial del gobierno de Nueva York.