JWST revela en detalle la Nebulosa Cabeza de León, remanente de una estrella como el Sol
El telescopio James Webb capturó una imagen compuesta de NGC 2392, una nebulosa planetaria que muestra cómo podría verse nuestro Sol en miles de millones de años.
El James Webb Space Telescope (JWST) acaba de entregar una vista inédita de la Nebulosa Cabeza de León (NGC 2392), un objeto que los astrónomos consideran un ejemplo de lo que podría ocurrir con nuestro Sol en el futuro lejano.
La imagen compuesta, tomada con los instrumentos NIRCam y MIRI, muestra con mayor claridad que nunca las capas de gas y polvo expulsadas por una estrella similar al Sol una vez que agotó el hidrógeno en su núcleo. Según la explicación publicada por NASA en el Astronomy Picture of the Day (APOD), en el centro de esta “nariz de león” queda un núcleo estelar caliente conocido como enana blanca.
Esta enana blanca emite una radiación intensa que ioniza el gas en expansión, creando la burbuja irregular que forma la “cara” del león. Los grumos de polvo que resistieron esa radiación, junto con nubes de gas ionizado, dan forma a la “melena”.
Lo que hace especial a esta captura es el nivel de detalle que permite estudiar cómo interactúan el gas, el polvo y la radiación de la enana blanca. Para los investigadores, entender estos procesos es clave para predecir la evolución final de estrellas de masa baja o intermedia, como la nuestra.
Desde Argentina, donde varios grupos de astrofísica siguen de cerca las observaciones del JWST, esta imagen llega en un buen momento. Universidades como la de La Plata o el IAFE en Buenos Aires usan datos de telescopios espaciales para modelar nebulosas planetarias y su rol en la química interestelar. Aunque el observatorio está en el hemisferio norte, los datos abiertos benefician a investigadores de toda Latinoamérica que no siempre tienen acceso directo a grandes instalaciones.
La nebulosa planetaria no tiene nada que ver con planetas: el nombre viene de que, vistas con telescopios pequeños del siglo XIX, algunas parecían discos planetarios. En realidad son las últimas etapas de estrellas que, al morir, devuelven al espacio material enriquecido con elementos pesados. Ese material, eventualmente, puede formar nuevas estrellas y planetas.
La imagen de hoy, publicada el miércoles 26 de agosto de 2026, es un recordatorio de que nuestro Sol también pasará por una fase similar en unos 5.000 millones de años, aunque para entonces la Tierra ya no será habitable. Estudiar nebulosas como la Cabeza de León ayuda a los científicos a entender mejor ese ciclo cósmico.
Fuente: NASA Science
Esta nueva mirada del JWST no solo es estéticamente impactante. También aporta datos concretos que pueden refinar los modelos teóricos que se usan en observatorios regionales y en tesis de doctorado en astronomía latinoamericana. Para estudiantes y docentes de física en Córdoba, Rosario o Santiago de Chile, el acceso gratuito a estas imágenes abre puertas para proyectos educativos y de investigación sin necesidad de viajar al hemisferio norte.