Staten Island

Junto al Condado de Richmond se encuentra Staten Island, frente a Manhattan, quedando separada de Long Island por el estrecho de The Narrows. Desplazarse hasta Staten Island es la forma perfecta de disfrutar de las mejores vistas de Manhattan y su Sky Line.

Para desplazarte a Staten Island te recomendamos hacerlo por medio de los ferrys de la “Staten Island Ferry”, ya que son gratuitos. El problema es que no llega hasta la Estatua de la Libertad, aunque pasa junto a la Isla de Ellis y podrás fotografiarla. Si quieres visitar la Estatua de la Libertad, deberás utilizar el ferry de la “Circle Line” (unos $10), el cual atraca en la Isla de Ellis, lo que te permitirá visitarla de forma gratuita. Ambos ferrys salen de Battery Park, en el Lower Manhattan, la parte más meridional del Downtown de Manhattan.

Realmente, el atractivo turístico de Staten Island es escaso, salvo por la ruta de los ferrys que te permiten obtener unas vistas estupendas de Manhattan y visitar la Estatua de la Libertad. No obstante, Staten Island tiene los encantos propios de una zona típicamente residencial, con un ambiente colonial propio y que la diferencia del resto de Nueva York.

Efectivamente, Staten Island está llena de las típicas casitas residenciales de estilo colonial, con verdes jardines y con parques tranquilos y pacíficos rodeando las zonas residenciales. Staten Island rezuma paz y tranquilidad, de modo que es un lugar perfecto para huir del trasiego y bullicio de Nueva York.

Te recomendamos visitar Staten Island en otoño, cuando las hojas de los árboles se ponen de color marrón rojizo, lo que crea una postal perfecta, con los contrastes preciosos entre el verde de los jardines y el rojo de las copas de los árboles, típica de los otoños de la costa este de los EE.UU.

Otro de los atractivos de Staten Island son también las grandes fincas coloniales que se extienden por la zona, con sus edificaciones típicas, como es el caso de The Conference House o el imprescindible Museo de Richmondtown, lo que nos da una idea de la importancia de Staten Island en otros tiempos como zona residencial de las familias más poderosas de Nueva York durante la época colonial, constituyendo el lugar a través del cual los británicos abandonaron Nueva York tras la independencia de EE.UU. y el último lugar que dominaron las tropas coloniales en el país. Tras la independencia de los EE.UU., los terratenientes que se asentaban en Staten Island huyeron a Canadá y al Reino Unido y sus tierras fueron parceladas y vendidas.

Staten Island es el lugar perfecto para dedicar un día a relajarse, a pasear por sus calles, sus casas y edificios, que se confunden con sus parques, jardines y bosques, arroyos y humedales donde existe una fauna y una flora que harán las delicias de todo fotógrafo. En este sentido, te recomendamos visitar el Staten Island Zoo, el cual fue el primer zoológico de EE.UU., especializado desde sus inicios en 1936 en los reptiles, con las colecciones más extensas del Mundo de estas especies (no te pierdas la visita a las serpientes de cascabel, ya que cuenta con más de 40 variedades de esta especie).

Pero, además, Staten Island vas a encontrar una amplísima oferta cultural y museística que no te puedes perder. El Historic Richmond Town, el St. George Theater, el Snug Harbor Cultural Center, la Conference House, el Garibaldi-Meucci Museum, el New York Chinese Scholar’s Garden, …; un lugar ideal para disfrutar de la cultura y del arte en un entorno natural envidiable.

Una vez que hayas visitado Staten Island puedes volver a Manhattan en ferry, o bien optar por la ruta de Brooklyn a través del puente Verrazano-Narrows que une Staten Island con aquel barrio y, a partir de ahí, pasar a Manhattan.

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