El Downtown de Manhattan

Casi con toda seguridad, cuando oyes hablar de Nueva York la primera imagen que se te viene a la mente es el Sky Line de Lower Manhattan, con sus característicos rascacielos levantándose sobre la parte más meridional de la isla frente a la Bahía de Lower.

Efectivamente, el Lower Manhattan es la zona más característica de Nueva York y es ahí, precisamente, donde nació y se fundó la ciudad, de ahí que sea la zona que podemos considerar como Nueva York en estado puro. Está situado al sur del Downtown de Manhattan, en la parte baja de la isla.

El Lower Manhattan tiene un lugar de visita obligada: el World Trade Center. Es ahí donde se encuentra la denominada “zona cero”, donde se elevaban majestuosas las Torres Gemelas antes del terrible atentado del 11 de septiembre de 2001. Actualmente, de la mano de la Lower Manhattan Development Corporation, se está procediendo a la reconstrucción de la zona, con el proyecto de construir un inmenso espacio de ocio y de oficinas, dedicado a las víctimas de la masacre de 2001. Todo este complejo en construcción recibirá el nombre de “Reflejo de la ausencia”.

Pero tras el atentado del 11 de septiembre de 2001, el Lower Manhattan ha sabido rehacerse y no interrumpir su actividad, su vida, su característico bullicio y frenesí financiero, comercial y social. Un ejemplo de ello es el World Financial Center, superviviente del 11-S y que ha recuperado el Winter Garden, lugar que congrega congresos, conciertos y todo tipo de actividades culturales.

También supo recuperar su frenética actividad el NYSE (“New York Stock Exchange”), la bolsa de Nueva York situada en Wall Street (en realidad se encuentra en Broad Street, pero todo lo ambiente se encuentra en Wall Street). Indispensable la visita a esta calle, llena de brokers trajeados, con sus maletines y respondiendo a la imagen más típica de Wall Street. Es un lugar que no te va a defraudar, ya que vas a encontrar, precisamente, lo que esperas encontrar. Igualmente, no puedes dejar de visitar el Federal Hall en el número 26 de Wall Street, con sus impresionantes columnas jónicas y la estatua de George Washington de la entrada (su visita es gratuita y está abierto de lunes a viernes, de 9.00 horas a 17.00 horas).

Indispensable en la zona de Wall Street comerse un perrito caliente, por $1,75, delante del propio puesto de perritos calientes callejeros donde lo compres, de pie y en tres bocados, como manda la tradición.

En el indispensable Lower Manhattan también vas a encontrar el Ayuntamiento (“City Hall”), que se ubica junto a Wall Street, un poco más al norte, en el City Hall Park, donde verás el comienzo del Puente de Brooklyn, el cual, como su propio nombre indica, conecta la isla de Manhattan con Brooklyn. Puedes visitar el Ayuntamiento de Nueva York de forma gratuita, aunque es necesario reservar con antelación. Puedes visitar para más información la página oficial del Ayuntamiento de Nueva York.

Un poco más al norte del Ayuntamiento de Nueva York encontrarás la indispensable Chinatown y Little Italy (“Nolita”), dos lugares de visita obligada y que son el símbolo del puzzle multicultural que es Nueva York. Lugares perfectos para conocer más sobre los orígenes del Nueva York moderno, donde encontrarás los lugares perfectos para realizar compras curiosas, descubrir lugares sorprendentes y, de paso, romper algunos tópicos sobre la Gran Manzana.

Casi pegado a Little Italy se encuentra el SOHO (“South of Houston”), llegándose a confundir incluso las zonas en ocasiones (de hecho, el norte de Little Italy se conoce también con el nombre de “NOHO”). El SOHO es el barrio donde durante los 70 se establecieron numerosos artistas modernos en viejos almacenes abandonados y que tantas veces habrás visto en las películas. Sin embargo, hoy se ha convertido en una zona exclusiva, de tiendas de diseño y donde puedes encontrar algunas galerías de arte moderno muy interesantes.

Y ya que estás por esta zona de Manhattan, imprescindible es la visita al Union Square Greenmarket, un inmenso mercado de verduras, vegetales, flores y plantas al aire libre que se sitúa en Union Square los lunes, miércoles, viernes y sábados, de 8.00 horas a 18.00 horas. Pero además, en este impresionante mercado podrás comprar productos artesanales auténticos y productos que harán las delicias de quienes gustan de los productos de granja.

Frente al Downtown de Manhattan encontrarás la Estatua de la Libertad, ubicada en la Isla de Ellis. Obligada también la visita a este monumento que identifica ante el Mundo la ciudad de Nueva York y, como no, a los EE.UU. Para visitar la Estatua de la Libertad deberás utilizar el ferry de la “Circle Line”, y, de paso, puedes aprovechar el circuito de más de una hora que ofrece esta línea y que rodea todo Manhattan (la entrada a la Estatua de la Libertad es libre y el precio del ferry es de unos $10). Pero si lo que quieres es ahorrarte un dinero y hacer el circuito gratis, te recomendamos que utilices el ferry de la “Staten Island”, ya que podras disfrutar de unas vistas excelentes de toda la ciudad sin gastarte un dólar (eso sí, la pega es que no llega hasta la Estatua de la Libertad). En todo caso, elijas el ferry de la “Circle Line” o el de la “Staten Island”, te recomendamos que la visita la planifiques temprano y dediques todo un día.

En el Downtown de Manhattan es también imprescindible la visita al Greenwich Village, el lugar más bohemio de Nueva York. Allí encontrarás numerosos cafés, restaurantes y locales nocturnos, y, por supuesto, el lugar donde la comunidad gay de Nueva York se concentra y donde tiene sus símbolos más característicos; de hecho, es en Greenwich Village donde se celebra cada año el Desfile del Orgullo Gay. Imprescindible la visita a este lugar tan significativo de Nueva York, lugar donde se concentran numerosos artistas, músicos de jazz y blues, y, por supuesto, en Navidad la visita a la Washington Square del Greenwich es obligatoria para contemplar la iluminación y el inmenso abeto que se planta e ilumina frente a su Arco del Triunfo.

Y, cómo no, debes visitar el Hudson River Park. Se trata de un parque muy reciente, fruto de la inquietud de ecologistas, comunidades vecinales y algunos mecenas que veían la necesidad de reservar una parte del Lower Manhattan al esparcimiento de los vecinos y a la naturaleza. Es un pequeño espacio robado al cemento, frente el río Hudson, donde atracan los “New York Water Taxis” (de ellos te hemos hablado en nuestra sección Cómo viajar a Nueva York, cuando nos referíamos a la cuestión de la movilidad por Nueva York), donde vas a encontrar un gran número de atracciones para pasar un buen día o, simplemente, un lugar en el que pasear y escapar en sus parques y jardines del bullicio del Lower Manhattan.

El Downtown de Manhattan es increíble. Es la zona con más atractivos de Nueva York y la que mejor identifica el espíritu de la ciudad. El Downtown de Manhattan ha sido y es el motor de Nueva York, el que impulsa a la ciudad hacia el futuro y hacia donde mira Nueva York para conocer su pasado. El Downtown de Manhattan, sencillamente, te va a impresionar.

El Bronx

Una de las zonas más famosas de Nueva York, pero también una de las más desconocidas para los turistas es el barrio de El Bronx. Con la mala fama que le viene de años pretéritos, sin embargo, El Bronx de hoy ofrece numerosos atractivos que conviene que conozcas.

El barrio de El Bronx está situado al norte de la isla de Manhattan, separado de ésta por el Harlem River (para saber cómo acceder al Bronx te puedes descargar un plano en PDF de los túneles y puentes de Nueva York). Es uno de los barrios de Nueva York con más carisma y más personalidad, donde se sitúan un gran número de comunidades de inmigrantes, principalmente latinos e hispanos, los cuales superan en número (al contrario de lo que comúnmente se piensa) a los negros.

En El Bronx es donde se ubica el mítico estadio de los “Yankees” (el famoso equipo de béisbol), en el cruce de la Calle 161 Este y la Avenida River, por lo que te puedes dar un paseo por el estadio e, incluso, comprar entradas para algún partido.

Pero si hay una atracción fundamental en El Bronx es el impresionante zoo que está situado en Fordham Road con Bronx River Pkwy: el Bronx Zoo.

Se trata de un inmenso pulmón verde dedicado a recoger infinidad de especies de los cinco Continentes, en un entorno natural único, gigantesco, en el que te puedes pasar un día entero.

Este zoo cuenta con casi 5.000 animales de unas 500 especies de todo el Mundo, en el cual no sólo te limitarás a visitar a los animales más variados de la fauna mundial, sino que, además, contarás con circuitos completos por el zoo con actividades educativas muy interesantes. Lo más importante es que en este gigantesco zoo se recrean las condiciones de vida a la perfección de los hábitats de cada una de las especies, lo que puedes comprobar en el “Congo Gorilla Forest”, un bosque tropical donde se congregan unos 300 animales, donde se incluyen, por supuesto, los gorilas, que podrás ver como si estuvieras en su ambiente.

El precio de la entrada ronda unos $11, aunque con recargos y demás para determinadas zonas el coste puede llegar a los $20, aunque el precio vale la pena, desde luego. No te lo puedes perder.

Los horarios del Bronx Zoo son de lunes a viernes de 10.00 a 17.00 horas, y sábados, domingos y festivos de 10.00 a 17.30 horas. En todo caso, puedes obtener más información en la página oficial del Bronx Zoo.

No te pedimos que centres gran parte de los días que tienes para visitar Nueva York al Bronx, pero sí que te recomendamos que dediques al menos un día para visitar este mítico lugar. Con la excusa de la visita al Bronx Zoo, date una vuelta por la zona y así podrás presumir que has estado en el legendario Bronx.

Manhattan

Manhattan es la inmensa isla formada en la desembocadura del Río Hudson y donde se originaron los primeros asentamientos que dieron origen a la ciudad de Nueva York. Como entederás, en consecuencia, es el corazón de la ciudad, donde se encuentra en centro financiero de Wall Street, donde está Central Park, donde está el típico Sky Line de Nueva York, los grandes y característicos rascacielos de la ciudad, la Estatua de la Libertad y un sinfín de lugares que identifican claramente a la ciudad ante el Mundo.

Manhattan está dividida, a su vez, en tres partes:

El Uptown de Manhattan.
El Midtown de Manhattan.
El Downtown de Manhattan.

En realidad no se trata de divisiones administrativas, sino meras denominaciones surgidas para entenderse los neoyorquinos. En todo caso, en nuestra Guía de Nueva York las seguimos porque son especialmente útiles para situarse.

No obstante, la isla de Manhattan presenta tantas divisiones como vecindarios queramos distinguir, y se puede hablar del East Side, del West Side, del Upper Manhattan, de Little Italy o “Nolita” o “NOHO”, del SOHO, del Lower East Side, de Chinatown, etc, etc, etc … Pero, como te indicamos, preferimos esta división en tres grandes zonas porque resulta más útil y menos liosa. Dentro de cada una de esas divisiones nos ocuparemos, a su vez, de otras subdivisioneso barrios para que te vayas ubicando, así como de las principales atracciones que podrás encontrar en cada una de esas zonas.

Estas tres divisiones, como se deduce de su propia denominación, se corresponden con la parte alta de Manhattan (Uptown), la parte media (Midtown) y la parte baja (Downtown).

Carta de Maduro a Putin ante el Día de la Victoria

PIA.– Ante la conmemoración de los 70 años de la victoria de la Gran Guerra Patria, en la Federación de Rusia, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, envió una carta al presidente ruso Vladimir Putin. La carta fue publicada en el periódico impreso La Verdad del komsomo.

“Excelentísimo Señor Vladimir Putin Presidente de la Federación de Rusia Moscú.- Querido amigo: La lucha contra la intolerancia, la segregación y las pretensiones hegemónicas violentas en el mundo forman parte de nuestra visión compartida de la realidad. El pueblo ruso en su voluntad indoblegable para construir una sociedad mejor, con respeto e igualdad, ha entregado su vida históricamente en momentos claves de la historia de la humanidad. Es por ello que recibe hoy de mi parte, y de todo el pueblo venezolano, una sentida y fraterna felicitación al celebrarse el 70 aniversario del Día de la Victoria, momento en el cual las fuerzas soviéticas lograron defenestrar definitivamente la arremetida fascista que amenazaba al mundo.

La gesta histórica que celebramos nos lleva a una profunda reflexión del proceso que ha vivido el mundo, de las luchas que aún nos quedan por librar para conseguir un sistema global más justo. Como bien nos decía el uruguayo inmortal, Eduardo Galeano: “La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás: por lo que fue, y contra lo que fue, anuncia lo que será”. Debemos tener siempre la mirada atenta en el pasado para poder construir las bases del mundo que legaremos a las futuras generaciones. Hoy reconocemos la valentía y la entrega del pueblo ruso en las luchas de los hombres, siempre al lado de la justicia y la igualdad. La victoria que hace siete décadas se consiguió ante el avance del fascismo, le ofreció a la humanidad una posibilidad para poder aprender a reconocernos como iguales, entender que sólo en la construcción colectiva podremos vivir en un mundo de armonía y paz.

La ofensiva que adelantó el Ejército Nazi sobre la Unión Soviética fue clave en el destino del mundo. No se trataba únicamente del control territorial del planeta, era también una arremetida por pretender eliminar aquello se modelaba como la esperanza de un mundo distinto y que estaba en pleno desarrollo en este país. Por eso la violencia tan brutal, el asedio a las principales ciudades: Leningrado, Moscú y Stalingrado. Sin embargo, la resistencia estoica y valiente del pueblo soviético se sobrepuso a los horrores que dejaba a su paso esta guerra.

El Día de la Victoria tiene un significado particular para el mundo. No se trata únicamente del término de un conflicto, se trata de la voluntad de un pueblo para luchar dignamente contra la injusticia y el oprobio. El sacrificio que hizo el pueblo soviético en la Gran Guerra Patria lo recordamos hoy como una gesta fundamental. Hay historias valerosas, como la de tu propio padre, quien fue voluntario para sumarse a esta lucha y vivió los horrores del asedio nazi en carne propia. El pueblo ruso dejó más vidas que ningún otro país del mundo durante la guerra y esto le merece la memoria y el agradecimiento del mundo entero.

Hermano Vladimir, nos unimos a ti y a tu pueblo en el significado que tiene para ustedes el Día de la Victoria. Recuerdo tus palabras en el discurso conmemorativo del año pasado cuando señalaste: “En estos días sentimos la fuerza especial de la unidad social. Nos une el sagrado recuerdo de los héroes, de los conocidos y los desconocidos (…) Esta cohesión multinacional y multirreligiosa es el mayor legado de la Victoria. Mantener y reforzarlo es nuestro deber filial”. Mantener y reforzar la unidad es un valor fundamental para avanzar en la construcción de una sociedad justa. El Comandante Eterno Hugo Chávez, que tanto afecto y admiración siempre profirió por el pueblo ruso y su historia, colocaba el elemento de la unidad como un factor fundamental en el camino hacia la libertad plena, como cuando remarcó: “Decir liberación y unión es como redundar, porque sólo unidos seremos libres. Sólo uniéndonos, pero de verdad, es que seremos libres y le legaremos a nuestras generaciones venideras un mundo de libres y de iguales”.

Nuestros pueblos nos demandan avanzar por el camino de la igualdad y la justicia. Continuar construyendo un mundo pluripolar y multicéntrico, donde el respeto a la soberanía de los países y el principio de igualdad entre los Estados sea una práctica cotidiana. Entender que la cooperación sincera, la fraternidad entre los pueblos y el respeto a las asimetrías deben ser la base para la consolidación de relaciones que nos permitan consolidar un mundo en el que reine la paz.

Recordemos este Día de la Victoria como un hito que nos señala la entrega del pueblo ruso para contribuir con la justicia y la paz universal. Reciban entonces, de parte del pueblo venezolano, el reconocimiento a esta gesta heroica que nos enseña que por más grande que sea el compromiso, por más complicadas que puedan ser las dificultades, por más duras que puedan ser las luchas; siempre podremos surgir victoriosos en nombre de la justicia y la igualdad.”

Air France y KLM bajan sus precios por la bajada del petróleo

Habitualmente nos quejamos los consumidores de que cuando sube el precio del petróleo los precios de los combustibles y todos los productos que dependen de él suben también de forma inmediata, al tiempo que, cuando baja el precio del crudo, por el contrario, el precio del combustible sólo baja unos céntimos y, además, tarda en hacerlo unos largos meses.

Sin embargo, nos sorprende una excelente noticia para todos los viajeros: la gran aerolínea resultante de la suma entre Air France y KLM han anunciado la bajada inmediata de los precios de sus billetes de avión como consecuencia del descenso del precio del petróleo.

Efectivamente, acostumbrados a que las subidas y bajadas del precio del petróleo nos afecten a los consumidores y usuarios siempre al alza, realmente nos sorprende el anuncio de Air France y KLM y que se haya producido tan rápidamente.

Si estas compañías aéreas subieron por dos veces los precios de sus billetes sobre el mes de julio, cuando el precio del barril de crudo pasó de los $125, ahora nos anuncian la bajada de los billetes de avión con la misma rapidez con la que los subieron en su momento.

Aunque las bajadas de precios de los billetes tampoco son para “tirar cohetes” (2€ en los billetes de vuelos domésticos, 4€ en los de medio recorrido, 10€ en los de larga distancia y 14€ en los de muy larga distancia), el anuncio de la bajada de precios por si misma ya nos indica que nos encontramos ante dos compañías aéreas que piensan en sus usuarios, a diferencia de otras compañías que se han apresurado a anunciar cobros por distintos conceptos que hasta ahora eran gratuitos, por no hablar de alguna compañía “low cost” que ya cobra directamente 10€ por facturar el equipaje o por pagar con tarjeta de crédito.

Realmente se debe contemplar este anuncio como un esfuerzo de estas dos compañías aéreas en favor de sus usuarios, trasladándoles directamente el beneficio de la bajada del precio del petróleo, por ho hablar también del esfuerzo de Air France y KLM por la mejora y renovación de su flota, aumentando servicios en tierra y a bordo para sus pasajeros sin aumentar el precio de sus billetes.

Con esta decisión de estas dos aerolíneas se sitúa el precio de sus billetes en el mismo que tenían antes del 10 de julio, aunque serían de agradecer mayores bajadas en un futuro, ya que el sobre coste por los precios del carburante que aplican ambas compañías aún continúa siendo alto.

En todo caso, Air France y KLM cuentan con nuestro voto favorable por este gesto que muestra su interés por cuidar a sus pasajeros y mejorar su imagen de marca.

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Argumentos a favor y en contra de la energía nuclear

La energía nuclear siempre ha sido objeto de polémica, con posiciones encontradas en las que la mayoría de la población se ha mostrado en contra de su utilización. Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial, accidentes como los de Chernóbil, y, en general, la utilización con fines bélicos de esta energía y el oscurantismo en torno a la misma por parte de gobiernos e industria, han motivado históricamente un consenso en la opinión pública contrario al uso de esta energía o, cuando menos, un importante recelo.

Sin embargo, en los últimos años, quizás porque se vislumbra el fin de las reservas petrolíferas en tan sólo unas décadas, parejo al progresivo aumento de los precios del crudo y la necesidad de ir buscando energías alternativas que sustituyan a los combustibles fósiles, así como encontrar unas energías limpias, inagotables y renovables, parece que la energía nuclear estaba haciéndose un hueco en la opinión pública, con países como Francia en los que la apuesta por esta energía es total y el apoyo por parte de los partidos mayoritarios a esta opción parece no tener ningún tipo fisura, hasta el punto de que algunos hablan de una “religión nuclear” en el caso del país galo.

Efectivamente, el altísimo coste de las llamadas “energías renovables”, como la eólica o la solar, o el mal uso que se está haciendo para la producción de los biocombustibles, siendo paradigmático el caso de Brasil, país en el que se están devastando amplias zonas de la selva amazónica para plantar caña con la que producir después biodiésel, han parecido abrir en los últimos años nuevas posibilidades para la energía nuclear como la energía del futuro.

Sin embargo, el accidente nuclear de Fukushima del pasado mes de marzo parece que ha supuesto un freno al avance de la energía nuclear como energía alternativa a los combustibles fósiles, hasta el punto de que la mayoría de los países occidentales se han planteado una revisión de sus políticas energéticas con respecto a la energía nuclear, excepto en el caso de Francia, país que ha manifestado su intención de continuar utilizando esta energía y su investigación y desarrollo. Así, el renacer de la energía nuclear de los últimos años parece que ha experimentado una parada en seco como consecuencia del accidente de Fukushima, volviendo a retrotraernos al punto en que nos situamos hace unas décadas tras en terrible accidente de la central nuclear de Chernóbil.

Sin embargo, más allá de debates apasionados, existen una serie de argumentos a favor y en contra del uso de la energía nuclear que, desde un punto de vista objetivo, conviene examinar fríamente para poder formarnos una opinión seria y sosegada al respecto. Así, analizaremos los pros y los contras de esta energía de una forma desapasionada, analizando los diferentes puntos de vista existentes al respecto.

Según los defensores de la energía nuclear, ésta permite un desarrollo sostenible al no emitir dióxidos de azufre y nitrogenados ni gases de efecto invernadero, a diferencia de lo que ocurre con las centrales térmicas de carbón y gas natural, siendo, además, el coste de generación de energía eléctrica más bajo que el de las centrales hidraúlicas. Así, la Unión Europea en su informe “Perspectivas Energéticas Mundiales” recomienda profundizar en la investigación sobre la utilización de la energía nuclear como una alternativa viable para contribuir a un escenario menos dependiente energéticamente y menos contaminante, manifestándose en la misma línea el “Consejo Mundial de la Energía”, concluyéndose que con la generación actual de energía nuclear se puede evitar la emisión de 500 millones de toneladas de CO2 (anhídrido carbónico), lo que supone entre el 15 y el 20% de las emisiones de la Unión Europea.

También se señala que la energía nuclear puede convivir perfectamente con la utilización complementaria de otras energías alternativas, como es el caso de la eólica o la solar, pero, al tiempo, se señala que este tipo de energías no son capaces por si solas de satisfacer la demanda cada vez más creciente de energía en el Planeta, siendo únicamente la energía nuclear la que tiene esa capacidad hoy por hoy.

En cuanto a los dos aspectos que más críticas recibe la energía nuclear (su seguridad y el problema de los residuos radiactivos), se indica que las centrales nucleares que hoy se construyen cuentan con la última tecnología en seguridad y son las instalaciones mejor protegidas. Asimismo, con respecto a los residuos radiactivos, se indica que su almacenamiento y confinamiento es totalmente seguro, siendo prácticamente imposible que ninguna catástrofe natural los libere al Medio Ambiente en millones de años, siendo muy ilustrativo al respecto el artículo que se puede leer en la revista “Ciencia Hoy”, artículo que os recomendamos leer porque rompe con bastantes prejuicios que, por lo común, se tienen sobre este tema. Asimismo, se defiende que la energía nuclear es una energía que tiende a convertirse en renovable por la reutilización creciente de los residuos (como es el caso del plutonio) en otras centrales nucleares, reduciendo así su radiactividad y volumen. Igualmente, se indica que la futura energía nuclear no estará basada en la fisión actual, sino en la fusión, un método mucho más seguro, eficiente y que no produce residuos radiactivos.

Por su parte, los detractores de la energía nuclear argumentan que no hay actualmente una necesidad perentoria de recurrir a la energía nuclear, de modo que las inversiones que actualmente se destinan a esta industria podrían perfectamente destinarse a la investigación y desarrollo de otras energías alternativas como la eólica o la solar, las cuales, a su vez, podrían ser utilizadas para producir el hidrógeno, una fuente de energía inagotable y límpia que en su combustión el único residuo que produce es agua.

Asimismo, se pone el acento en el problema de la seguridad y de los residuos radiactivos. En contra del argumento de la seguridad de las centrales nucleares, se señala que es sólo una cuestión estadística y que, con el tiempo, se producirá otro accidente nuclear de consecuencias devastadoras para el Ser Humano y el Medio Ambiente, poniéndose como ejemplo la poca diferencia de tiempo (tan sólo unas décadas) entre el accidente de Chernobil y el actual de Fukushima, accidentes que generan entornos inhabitales durante centenares de años, con consecuencias para las futuras generaciones imprevisibles, una hipoteca que incluso puede durar miles de años al existir elementos radiactivos que continúan produciendo efectos hasta cientos de miles a años después.

Pero el problema no sólo estaría en un hipotético accidente nuclear, sino que las fugas de material radiactivo se producen constantemente en todo el proceso de producción de la energía nuclear, transporte y almacenamiento de ésta, dejando un legado radiactivo para las generaciones futuras de miles de años. Igualmente, habría que mencionar la cada vez más temible amenaza terrorista y la posibilidad de que algún día grupos terroristas cometieran un gran atentado mediante material radiactivo.

En cuanto a la mayor eficiencia de la energía nuclear frente a otras fuentes de energía renovables, se niega la mayor por quienes son contrarios a la nuclear afirmando que sólo produce con un 30% de eficiencia, necesitando además de grandes redes de transporte eléctricas en las que se pierde hasta un 10-20% de la electricidad producida, de ahí que la solución no sea apostar por una energía deficiente que, además, genera un importante número de costes adicionales asociados al almacenamiento de los residuos nucleares, por no hablar de las reparaciones que han de llevarse a cabo en caso de accidente nuclear, alcanzando en tal caso cifras astronómicas.

Los argumentos en contra de la energía nuclear los podemos encontrar en la página de “Greenpeace”, argumentos que, como podemos comprobar, se sitúan en la órbita de lo mediático más que de lo científico. Ciertamente, suele ocurrir que quienes se manifiestan contrarios a la energía nuclear suelen caer en lo “panfletario”, en “slógans” prefabricados que tienen un gran impacto mediático pero que, en la práctica, poco aportan a la resolución de la cuestión, echándose de menos una aportación más científica y documentada, como la que ofrecen las posturas partidarias de la energía nuclear.

Ahora bien; el que los datos aportados por los defensores de la energía nuclear tengan una mayor base científica y un mayor soporte documental, no amparándose en argumentos pasionales y carentes de contenido, no impide comprobar que algunos de los argumentos propuestos por quienes están en contra del uso de esta energía se confirman en la práctica. Efectivamente, por poner el ejemplo más reciente de Fukushima, se dice por los defensores de la energía nuclear que esta central ha soportado uno de los peores terremotos de Japón, siendo el posterior tsunami el que provocó el accidente; sin embargo, lo cierto es que el accidente se produjo con los daños irreparables que todos conocemos, no siendo válido ningún argumento en defensa de la seguridad de la central nuclear accidentada porque el accidente, ciertamente, se ha producido. Asimismo, antes del accidente de Fukushima se tenía como referente el desastre de Chernóbil, afirmándose que en el mundo capitalista no podría producirse un accidente nuclear porque el caso de la central nuclear de Chernóbil fue consecuencia del caos tecnológico y organizativo soviético; sin embargo, el accidente se ha producido en Japón, el país más avanzado tecnológicamente.

40 años de la victoria del pueblo vietnamita sobre el imperialismo norteamericano

Vietnam celebra este miércoles 40 años de la victoria sobre Estados Unidos. Una hazaña que implicó inmensos esfuerzos, dejó una huella imborrable en las lucha y estrategia de los pueblos contra el Imperialismo.

El ejército más poderoso del mundo fue derrotado un 30 de abril de 1975 por el heroico pueblo vietnamita, un ejemplo de lucha y dignidad, cuando las tropas revolucionarias, al mando del Frente Nacional de Liberación, con un cerco sobre la ciudad de Saigón, sede del régimen survietnamita, y los municipios circundantes, e impulsando la lucha en las tres regiones estratégicas del territorio sureño, mientras los últimos vestigios imperiales se escapaban por los techos de la Embajada norteamericana.

Luego de diez años de ocupación estadounidense, la Guerra de Vietnam (1964-1975) terminaba y el país se unificaba.

La campaña estratégica Tay Nguyen (Altiplanicie Occidental) del 4 de marzo al 3 de abril de 1975, con el asalto al punto clave de Buon Ma Thuot, cabecera de la provincia de Dak Lak, dio inicio a la Ofensiva General y a los levantamientos populares de la Primavera de 1975.

El 29 de abril, el ejército revolucionario al mando del Frente Nacional de Liberación (FNL), lograba penetrar en la sede del régimen survietnamita, apoyado y dirigido por Estaos Unidos, donde los imperialistas aceptaban la derrota y sus soldados se entregaban a las fuerzas del Vietcong lideradas por el Partido Comunista de Vietnam (PCV), mientras sus tropas izaban la bandera del Gobierno Revolucionario.

1945

Los orígenes del conflicto se remontan al 2 de septiembre de 1945, cuando la insurrección general liderada por Ho Chin Minh logró la independencia del país de Francia, con la proclamación de un nuevo Estado. Las tropas colonialistas francesas regresaron a Vietnam donde fueron derrotadas, tras nueve años de enfrentamientos, por el pueblo entero al mando del General Vo Nguyen Giap en la Batalla de Dien Bien Phú.

1954

Tras la conferencia sobre Indochina, en julio de 1954, Vietnam quedó dividido, el Norte se constituía como un Estado socialista mientras que el Sur se erigía bajo carácter capitalista. El Norte bajo el apoyo de la Unión Soviética y los países socialistas del mundo, en la defensa de la autodeterminación de los pueblos y de su soberanía; el Sur bajo la órbita de Estados Unidos y sus aliados, cuyo objetivo era impedir la expansión del comunismo en Asia.

Desde entonces, Estados Unidos se instaló en Saigón para intentar derrotar al Gobierno de Ho Chi Minh, lo que dará surgimiento a la guerrilla del FNL para combatir a cualquier fuerza de intervención extranjera y al Gobierno títere de Vietnam del Sur. Durante la década del ’60 el Vietcong intensificó sus operaciones lo que le valió el envío de 10 mil tropas estadounidenses por parte del Gobierno de John F. Kennedy. En agosto de 1964 el Gobierno de Estados Unidos, presidido por Lyndon B. Johnson, provocó la auto-agresión de un buque estadounidense en lo que harían llamar los “incidentes del Golfo de Tonkín”, cuyo pretexto utilizaron para dar inicio a la guerra aérea de destrucción contra el Norte de Vietnam.

1965

A comienzos de marzo de 1965 desembarcaron tropas estadounidenses -que hacia fines de la década alcanzarían el medio millón de soldados a los que se sumarían más de un millón de solados saigoneses agrupados en el Sur-, en las proximidades de la ciudad portuaria de Da Nang, para llevar adelante un plan de invasión y derrocamiento del Vietcong, cuyo ejército contaba con el apoyo incondicional de la población rural pobre. Comenzaron entonces las fuerzas estadounidenses con la guerra química, arrojando Napalm y millones de litros del llamado “Agente Naranja”. Sus consecuencias perduran hasta el día de hoy, cáncer, malformaciones congénitas, abortos espontáneos y otros trastornos experimenta el pueblo vietnamita.

1971

Desde 1971, las tropas imperialistas habían comenzado a perder, sin lograr un control de las fronteras entre Vietnam, Laos y Cambodia y con el fracaso de la “guerra meteorológica” que tenía por objetivo dañar los diques y represas del Norte, pero Estados Unidos no se resignaba a la derrota, el Gobierno por entonces al mando de Richard Nixon mantenía su idea de dominar y exterminar a las fuerzas de liberación.

El 27 de enero de 1973, Estados Unidos y Vietnam del Norte firmaron un armisticio, sin embargo la agresión imperialista continuó dos años más. Ante las violaciones del acuerdo y el evidente deterioro de las tropas estadounidenses, a comienzos de 1974 las fuerzas revolucionarias vietnamitas prepararon la ofensiva final por la liberación.

El 10 de marzo de 1975 dieron inicio a la ofensiva en la ciudad de Buon Me Thuot, concentrando el ataque allí en lugar de la periferia, arremetiendo contra las bases exteriores y dividiendo al país en dos, lo que provocó una caída escalonada de los principales puntos militares. Hacia fines de abril, la ofensiva se había generalizado, por lo que el Veitcong decide atacar los reductos de las tropas estadounidenses -que ya habían comenzado a retirarse discretamente- y el ejército survietnamita con la toma final de la ciudad de Saigón, que pasaría a llamase Ho Chi Minh tras la irrupción el 30 de abril de tropas revolucionarias en el Palacio Presidencial con tanques estadounidenses.