El Downtown de Manhattan

Casi con toda seguridad, cuando oyes hablar de Nueva York la primera imagen que se te viene a la mente es el Sky Line de Lower Manhattan, con sus característicos rascacielos levantándose sobre la parte más meridional de la isla frente a la Bahía de Lower.

Efectivamente, el Lower Manhattan es la zona más característica de Nueva York y es ahí, precisamente, donde nació y se fundó la ciudad, de ahí que sea la zona que podemos considerar como Nueva York en estado puro. Está situado al sur del Downtown de Manhattan, en la parte baja de la isla.

El Lower Manhattan tiene un lugar de visita obligada: el World Trade Center. Es ahí donde se encuentra la denominada “zona cero”, donde se elevaban majestuosas las Torres Gemelas antes del terrible atentado del 11 de septiembre de 2001. Actualmente, de la mano de la Lower Manhattan Development Corporation, se está procediendo a la reconstrucción de la zona, con el proyecto de construir un inmenso espacio de ocio y de oficinas, dedicado a las víctimas de la masacre de 2001. Todo este complejo en construcción recibirá el nombre de “Reflejo de la ausencia”.

Pero tras el atentado del 11 de septiembre de 2001, el Lower Manhattan ha sabido rehacerse y no interrumpir su actividad, su vida, su característico bullicio y frenesí financiero, comercial y social. Un ejemplo de ello es el World Financial Center, superviviente del 11-S y que ha recuperado el Winter Garden, lugar que congrega congresos, conciertos y todo tipo de actividades culturales.

También supo recuperar su frenética actividad el NYSE (“New York Stock Exchange”), la bolsa de Nueva York situada en Wall Street (en realidad se encuentra en Broad Street, pero todo lo ambiente se encuentra en Wall Street). Indispensable la visita a esta calle, llena de brokers trajeados, con sus maletines y respondiendo a la imagen más típica de Wall Street. Es un lugar que no te va a defraudar, ya que vas a encontrar, precisamente, lo que esperas encontrar. Igualmente, no puedes dejar de visitar el Federal Hall en el número 26 de Wall Street, con sus impresionantes columnas jónicas y la estatua de George Washington de la entrada (su visita es gratuita y está abierto de lunes a viernes, de 9.00 horas a 17.00 horas).

Indispensable en la zona de Wall Street comerse un perrito caliente, por $1,75, delante del propio puesto de perritos calientes callejeros donde lo compres, de pie y en tres bocados, como manda la tradición.

En el indispensable Lower Manhattan también vas a encontrar el Ayuntamiento (“City Hall”), que se ubica junto a Wall Street, un poco más al norte, en el City Hall Park, donde verás el comienzo del Puente de Brooklyn, el cual, como su propio nombre indica, conecta la isla de Manhattan con Brooklyn. Puedes visitar el Ayuntamiento de Nueva York de forma gratuita, aunque es necesario reservar con antelación. Puedes visitar para más información la página oficial del Ayuntamiento de Nueva York.

Un poco más al norte del Ayuntamiento de Nueva York encontrarás la indispensable Chinatown y Little Italy (“Nolita”), dos lugares de visita obligada y que son el símbolo del puzzle multicultural que es Nueva York. Lugares perfectos para conocer más sobre los orígenes del Nueva York moderno, donde encontrarás los lugares perfectos para realizar compras curiosas, descubrir lugares sorprendentes y, de paso, romper algunos tópicos sobre la Gran Manzana.

Casi pegado a Little Italy se encuentra el SOHO (“South of Houston”), llegándose a confundir incluso las zonas en ocasiones (de hecho, el norte de Little Italy se conoce también con el nombre de “NOHO”). El SOHO es el barrio donde durante los 70 se establecieron numerosos artistas modernos en viejos almacenes abandonados y que tantas veces habrás visto en las películas. Sin embargo, hoy se ha convertido en una zona exclusiva, de tiendas de diseño y donde puedes encontrar algunas galerías de arte moderno muy interesantes.

Y ya que estás por esta zona de Manhattan, imprescindible es la visita al Union Square Greenmarket, un inmenso mercado de verduras, vegetales, flores y plantas al aire libre que se sitúa en Union Square los lunes, miércoles, viernes y sábados, de 8.00 horas a 18.00 horas. Pero además, en este impresionante mercado podrás comprar productos artesanales auténticos y productos que harán las delicias de quienes gustan de los productos de granja.

Frente al Downtown de Manhattan encontrarás la Estatua de la Libertad, ubicada en la Isla de Ellis. Obligada también la visita a este monumento que identifica ante el Mundo la ciudad de Nueva York y, como no, a los EE.UU. Para visitar la Estatua de la Libertad deberás utilizar el ferry de la “Circle Line”, y, de paso, puedes aprovechar el circuito de más de una hora que ofrece esta línea y que rodea todo Manhattan (la entrada a la Estatua de la Libertad es libre y el precio del ferry es de unos $10). Pero si lo que quieres es ahorrarte un dinero y hacer el circuito gratis, te recomendamos que utilices el ferry de la “Staten Island”, ya que podras disfrutar de unas vistas excelentes de toda la ciudad sin gastarte un dólar (eso sí, la pega es que no llega hasta la Estatua de la Libertad). En todo caso, elijas el ferry de la “Circle Line” o el de la “Staten Island”, te recomendamos que la visita la planifiques temprano y dediques todo un día.

En el Downtown de Manhattan es también imprescindible la visita al Greenwich Village, el lugar más bohemio de Nueva York. Allí encontrarás numerosos cafés, restaurantes y locales nocturnos, y, por supuesto, el lugar donde la comunidad gay de Nueva York se concentra y donde tiene sus símbolos más característicos; de hecho, es en Greenwich Village donde se celebra cada año el Desfile del Orgullo Gay. Imprescindible la visita a este lugar tan significativo de Nueva York, lugar donde se concentran numerosos artistas, músicos de jazz y blues, y, por supuesto, en Navidad la visita a la Washington Square del Greenwich es obligatoria para contemplar la iluminación y el inmenso abeto que se planta e ilumina frente a su Arco del Triunfo.

Y, cómo no, debes visitar el Hudson River Park. Se trata de un parque muy reciente, fruto de la inquietud de ecologistas, comunidades vecinales y algunos mecenas que veían la necesidad de reservar una parte del Lower Manhattan al esparcimiento de los vecinos y a la naturaleza. Es un pequeño espacio robado al cemento, frente el río Hudson, donde atracan los “New York Water Taxis” (de ellos te hemos hablado en nuestra sección Cómo viajar a Nueva York, cuando nos referíamos a la cuestión de la movilidad por Nueva York), donde vas a encontrar un gran número de atracciones para pasar un buen día o, simplemente, un lugar en el que pasear y escapar en sus parques y jardines del bullicio del Lower Manhattan.

El Downtown de Manhattan es increíble. Es la zona con más atractivos de Nueva York y la que mejor identifica el espíritu de la ciudad. El Downtown de Manhattan ha sido y es el motor de Nueva York, el que impulsa a la ciudad hacia el futuro y hacia donde mira Nueva York para conocer su pasado. El Downtown de Manhattan, sencillamente, te va a impresionar.

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