El Bronx

Una de las zonas más famosas de Nueva York, pero también una de las más desconocidas para los turistas es el barrio de El Bronx. Con la mala fama que le viene de años pretéritos, sin embargo, El Bronx de hoy ofrece numerosos atractivos que conviene que conozcas.

El barrio de El Bronx está situado al norte de la isla de Manhattan, separado de ésta por el Harlem River (para saber cómo acceder al Bronx te puedes descargar un plano en PDF de los túneles y puentes de Nueva York). Es uno de los barrios de Nueva York con más carisma y más personalidad, donde se sitúan un gran número de comunidades de inmigrantes, principalmente latinos e hispanos, los cuales superan en número (al contrario de lo que comúnmente se piensa) a los negros.

En El Bronx es donde se ubica el mítico estadio de los “Yankees” (el famoso equipo de béisbol), en el cruce de la Calle 161 Este y la Avenida River, por lo que te puedes dar un paseo por el estadio e, incluso, comprar entradas para algún partido.

Pero si hay una atracción fundamental en El Bronx es el impresionante zoo que está situado en Fordham Road con Bronx River Pkwy: el Bronx Zoo.

Se trata de un inmenso pulmón verde dedicado a recoger infinidad de especies de los cinco Continentes, en un entorno natural único, gigantesco, en el que te puedes pasar un día entero.

Este zoo cuenta con casi 5.000 animales de unas 500 especies de todo el Mundo, en el cual no sólo te limitarás a visitar a los animales más variados de la fauna mundial, sino que, además, contarás con circuitos completos por el zoo con actividades educativas muy interesantes. Lo más importante es que en este gigantesco zoo se recrean las condiciones de vida a la perfección de los hábitats de cada una de las especies, lo que puedes comprobar en el “Congo Gorilla Forest”, un bosque tropical donde se congregan unos 300 animales, donde se incluyen, por supuesto, los gorilas, que podrás ver como si estuvieras en su ambiente.

El precio de la entrada ronda unos $11, aunque con recargos y demás para determinadas zonas el coste puede llegar a los $20, aunque el precio vale la pena, desde luego. No te lo puedes perder.

Los horarios del Bronx Zoo son de lunes a viernes de 10.00 a 17.00 horas, y sábados, domingos y festivos de 10.00 a 17.30 horas. En todo caso, puedes obtener más información en la página oficial del Bronx Zoo.

No te pedimos que centres gran parte de los días que tienes para visitar Nueva York al Bronx, pero sí que te recomendamos que dediques al menos un día para visitar este mítico lugar. Con la excusa de la visita al Bronx Zoo, date una vuelta por la zona y así podrás presumir que has estado en el legendario Bronx.

Manhattan

Manhattan es la inmensa isla formada en la desembocadura del Río Hudson y donde se originaron los primeros asentamientos que dieron origen a la ciudad de Nueva York. Como entederás, en consecuencia, es el corazón de la ciudad, donde se encuentra en centro financiero de Wall Street, donde está Central Park, donde está el típico Sky Line de Nueva York, los grandes y característicos rascacielos de la ciudad, la Estatua de la Libertad y un sinfín de lugares que identifican claramente a la ciudad ante el Mundo.

Manhattan está dividida, a su vez, en tres partes:

El Uptown de Manhattan.
El Midtown de Manhattan.
El Downtown de Manhattan.

En realidad no se trata de divisiones administrativas, sino meras denominaciones surgidas para entenderse los neoyorquinos. En todo caso, en nuestra Guía de Nueva York las seguimos porque son especialmente útiles para situarse.

No obstante, la isla de Manhattan presenta tantas divisiones como vecindarios queramos distinguir, y se puede hablar del East Side, del West Side, del Upper Manhattan, de Little Italy o “Nolita” o “NOHO”, del SOHO, del Lower East Side, de Chinatown, etc, etc, etc … Pero, como te indicamos, preferimos esta división en tres grandes zonas porque resulta más útil y menos liosa. Dentro de cada una de esas divisiones nos ocuparemos, a su vez, de otras subdivisioneso barrios para que te vayas ubicando, así como de las principales atracciones que podrás encontrar en cada una de esas zonas.

Estas tres divisiones, como se deduce de su propia denominación, se corresponden con la parte alta de Manhattan (Uptown), la parte media (Midtown) y la parte baja (Downtown).

Air France y KLM bajan sus precios por la bajada del petróleo

Habitualmente nos quejamos los consumidores de que cuando sube el precio del petróleo los precios de los combustibles y todos los productos que dependen de él suben también de forma inmediata, al tiempo que, cuando baja el precio del crudo, por el contrario, el precio del combustible sólo baja unos céntimos y, además, tarda en hacerlo unos largos meses.

Sin embargo, nos sorprende una excelente noticia para todos los viajeros: la gran aerolínea resultante de la suma entre Air France y KLM han anunciado la bajada inmediata de los precios de sus billetes de avión como consecuencia del descenso del precio del petróleo.

Efectivamente, acostumbrados a que las subidas y bajadas del precio del petróleo nos afecten a los consumidores y usuarios siempre al alza, realmente nos sorprende el anuncio de Air France y KLM y que se haya producido tan rápidamente.

Si estas compañías aéreas subieron por dos veces los precios de sus billetes sobre el mes de julio, cuando el precio del barril de crudo pasó de los $125, ahora nos anuncian la bajada de los billetes de avión con la misma rapidez con la que los subieron en su momento.

Aunque las bajadas de precios de los billetes tampoco son para “tirar cohetes” (2€ en los billetes de vuelos domésticos, 4€ en los de medio recorrido, 10€ en los de larga distancia y 14€ en los de muy larga distancia), el anuncio de la bajada de precios por si misma ya nos indica que nos encontramos ante dos compañías aéreas que piensan en sus usuarios, a diferencia de otras compañías que se han apresurado a anunciar cobros por distintos conceptos que hasta ahora eran gratuitos, por no hablar de alguna compañía “low cost” que ya cobra directamente 10€ por facturar el equipaje o por pagar con tarjeta de crédito.

Realmente se debe contemplar este anuncio como un esfuerzo de estas dos compañías aéreas en favor de sus usuarios, trasladándoles directamente el beneficio de la bajada del precio del petróleo, por ho hablar también del esfuerzo de Air France y KLM por la mejora y renovación de su flota, aumentando servicios en tierra y a bordo para sus pasajeros sin aumentar el precio de sus billetes.

Con esta decisión de estas dos aerolíneas se sitúa el precio de sus billetes en el mismo que tenían antes del 10 de julio, aunque serían de agradecer mayores bajadas en un futuro, ya que el sobre coste por los precios del carburante que aplican ambas compañías aún continúa siendo alto.

En todo caso, Air France y KLM cuentan con nuestro voto favorable por este gesto que muestra su interés por cuidar a sus pasajeros y mejorar su imagen de marca.

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Argumentos a favor y en contra de la energía nuclear

La energía nuclear siempre ha sido objeto de polémica, con posiciones encontradas en las que la mayoría de la población se ha mostrado en contra de su utilización. Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial, accidentes como los de Chernóbil, y, en general, la utilización con fines bélicos de esta energía y el oscurantismo en torno a la misma por parte de gobiernos e industria, han motivado históricamente un consenso en la opinión pública contrario al uso de esta energía o, cuando menos, un importante recelo.

Sin embargo, en los últimos años, quizás porque se vislumbra el fin de las reservas petrolíferas en tan sólo unas décadas, parejo al progresivo aumento de los precios del crudo y la necesidad de ir buscando energías alternativas que sustituyan a los combustibles fósiles, así como encontrar unas energías limpias, inagotables y renovables, parece que la energía nuclear estaba haciéndose un hueco en la opinión pública, con países como Francia en los que la apuesta por esta energía es total y el apoyo por parte de los partidos mayoritarios a esta opción parece no tener ningún tipo fisura, hasta el punto de que algunos hablan de una “religión nuclear” en el caso del país galo.

Efectivamente, el altísimo coste de las llamadas “energías renovables”, como la eólica o la solar, o el mal uso que se está haciendo para la producción de los biocombustibles, siendo paradigmático el caso de Brasil, país en el que se están devastando amplias zonas de la selva amazónica para plantar caña con la que producir después biodiésel, han parecido abrir en los últimos años nuevas posibilidades para la energía nuclear como la energía del futuro.

Sin embargo, el accidente nuclear de Fukushima del pasado mes de marzo parece que ha supuesto un freno al avance de la energía nuclear como energía alternativa a los combustibles fósiles, hasta el punto de que la mayoría de los países occidentales se han planteado una revisión de sus políticas energéticas con respecto a la energía nuclear, excepto en el caso de Francia, país que ha manifestado su intención de continuar utilizando esta energía y su investigación y desarrollo. Así, el renacer de la energía nuclear de los últimos años parece que ha experimentado una parada en seco como consecuencia del accidente de Fukushima, volviendo a retrotraernos al punto en que nos situamos hace unas décadas tras en terrible accidente de la central nuclear de Chernóbil.

Sin embargo, más allá de debates apasionados, existen una serie de argumentos a favor y en contra del uso de la energía nuclear que, desde un punto de vista objetivo, conviene examinar fríamente para poder formarnos una opinión seria y sosegada al respecto. Así, analizaremos los pros y los contras de esta energía de una forma desapasionada, analizando los diferentes puntos de vista existentes al respecto.

Según los defensores de la energía nuclear, ésta permite un desarrollo sostenible al no emitir dióxidos de azufre y nitrogenados ni gases de efecto invernadero, a diferencia de lo que ocurre con las centrales térmicas de carbón y gas natural, siendo, además, el coste de generación de energía eléctrica más bajo que el de las centrales hidraúlicas. Así, la Unión Europea en su informe “Perspectivas Energéticas Mundiales” recomienda profundizar en la investigación sobre la utilización de la energía nuclear como una alternativa viable para contribuir a un escenario menos dependiente energéticamente y menos contaminante, manifestándose en la misma línea el “Consejo Mundial de la Energía”, concluyéndose que con la generación actual de energía nuclear se puede evitar la emisión de 500 millones de toneladas de CO2 (anhídrido carbónico), lo que supone entre el 15 y el 20% de las emisiones de la Unión Europea.

También se señala que la energía nuclear puede convivir perfectamente con la utilización complementaria de otras energías alternativas, como es el caso de la eólica o la solar, pero, al tiempo, se señala que este tipo de energías no son capaces por si solas de satisfacer la demanda cada vez más creciente de energía en el Planeta, siendo únicamente la energía nuclear la que tiene esa capacidad hoy por hoy.

En cuanto a los dos aspectos que más críticas recibe la energía nuclear (su seguridad y el problema de los residuos radiactivos), se indica que las centrales nucleares que hoy se construyen cuentan con la última tecnología en seguridad y son las instalaciones mejor protegidas. Asimismo, con respecto a los residuos radiactivos, se indica que su almacenamiento y confinamiento es totalmente seguro, siendo prácticamente imposible que ninguna catástrofe natural los libere al Medio Ambiente en millones de años, siendo muy ilustrativo al respecto el artículo que se puede leer en la revista “Ciencia Hoy”, artículo que os recomendamos leer porque rompe con bastantes prejuicios que, por lo común, se tienen sobre este tema. Asimismo, se defiende que la energía nuclear es una energía que tiende a convertirse en renovable por la reutilización creciente de los residuos (como es el caso del plutonio) en otras centrales nucleares, reduciendo así su radiactividad y volumen. Igualmente, se indica que la futura energía nuclear no estará basada en la fisión actual, sino en la fusión, un método mucho más seguro, eficiente y que no produce residuos radiactivos.

Por su parte, los detractores de la energía nuclear argumentan que no hay actualmente una necesidad perentoria de recurrir a la energía nuclear, de modo que las inversiones que actualmente se destinan a esta industria podrían perfectamente destinarse a la investigación y desarrollo de otras energías alternativas como la eólica o la solar, las cuales, a su vez, podrían ser utilizadas para producir el hidrógeno, una fuente de energía inagotable y límpia que en su combustión el único residuo que produce es agua.

Asimismo, se pone el acento en el problema de la seguridad y de los residuos radiactivos. En contra del argumento de la seguridad de las centrales nucleares, se señala que es sólo una cuestión estadística y que, con el tiempo, se producirá otro accidente nuclear de consecuencias devastadoras para el Ser Humano y el Medio Ambiente, poniéndose como ejemplo la poca diferencia de tiempo (tan sólo unas décadas) entre el accidente de Chernobil y el actual de Fukushima, accidentes que generan entornos inhabitales durante centenares de años, con consecuencias para las futuras generaciones imprevisibles, una hipoteca que incluso puede durar miles de años al existir elementos radiactivos que continúan produciendo efectos hasta cientos de miles a años después.

Pero el problema no sólo estaría en un hipotético accidente nuclear, sino que las fugas de material radiactivo se producen constantemente en todo el proceso de producción de la energía nuclear, transporte y almacenamiento de ésta, dejando un legado radiactivo para las generaciones futuras de miles de años. Igualmente, habría que mencionar la cada vez más temible amenaza terrorista y la posibilidad de que algún día grupos terroristas cometieran un gran atentado mediante material radiactivo.

En cuanto a la mayor eficiencia de la energía nuclear frente a otras fuentes de energía renovables, se niega la mayor por quienes son contrarios a la nuclear afirmando que sólo produce con un 30% de eficiencia, necesitando además de grandes redes de transporte eléctricas en las que se pierde hasta un 10-20% de la electricidad producida, de ahí que la solución no sea apostar por una energía deficiente que, además, genera un importante número de costes adicionales asociados al almacenamiento de los residuos nucleares, por no hablar de las reparaciones que han de llevarse a cabo en caso de accidente nuclear, alcanzando en tal caso cifras astronómicas.

Los argumentos en contra de la energía nuclear los podemos encontrar en la página de “Greenpeace”, argumentos que, como podemos comprobar, se sitúan en la órbita de lo mediático más que de lo científico. Ciertamente, suele ocurrir que quienes se manifiestan contrarios a la energía nuclear suelen caer en lo “panfletario”, en “slógans” prefabricados que tienen un gran impacto mediático pero que, en la práctica, poco aportan a la resolución de la cuestión, echándose de menos una aportación más científica y documentada, como la que ofrecen las posturas partidarias de la energía nuclear.

Ahora bien; el que los datos aportados por los defensores de la energía nuclear tengan una mayor base científica y un mayor soporte documental, no amparándose en argumentos pasionales y carentes de contenido, no impide comprobar que algunos de los argumentos propuestos por quienes están en contra del uso de esta energía se confirman en la práctica. Efectivamente, por poner el ejemplo más reciente de Fukushima, se dice por los defensores de la energía nuclear que esta central ha soportado uno de los peores terremotos de Japón, siendo el posterior tsunami el que provocó el accidente; sin embargo, lo cierto es que el accidente se produjo con los daños irreparables que todos conocemos, no siendo válido ningún argumento en defensa de la seguridad de la central nuclear accidentada porque el accidente, ciertamente, se ha producido. Asimismo, antes del accidente de Fukushima se tenía como referente el desastre de Chernóbil, afirmándose que en el mundo capitalista no podría producirse un accidente nuclear porque el caso de la central nuclear de Chernóbil fue consecuencia del caos tecnológico y organizativo soviético; sin embargo, el accidente se ha producido en Japón, el país más avanzado tecnológicamente.